Necesidad

De vez en cuando me pregunto en las necesidades básicas que tenemos los seres humanos: respirar, comer, reproducirse, enamorarse, comprar un auto…. bueno, puede que algunas de las que nombré no sean básicas, pero básicamente tenemos miles de necesidades.

El otro día me puse a pensar en el amor. ¿Para qué uno necesita enamorarse?

Nunca me enamoré y si lo hice nunca me correspondieron. ¿Quién lo diría ? La vida misma.No tengo los años suficientes para quejarme del amor, del trabajo , de lo lejos que estoy de jubilarme en un laburo aburrido como el que tengo. Un laburo común y rutinariamente ordinario. Y vuelvo a pensar ¿para qué sigo acá? casi al mismo tiempo que: ¿para qué necesito enamorarme?

Creo que muchas personas se preguntan lo mismo y no tengo la menor idea -les soy sincera- sobre la respuesta correcta a esa pregunta. ¿para qué necesitar a otra persona?  Pero creo que la pregunta sería: ¿para qué necesito ese tipo de amor? como al mismo tiempo ¿para qué necesito cambiar de trabajo? Cuando las relaciones modernas se basan en menos “ataduras” y “compromisos serios”. Cuando conoces a un pibe que te vuelve loca pero ese pibe no se vuelve  tan loco (por mi/por vos/ por él) como una desearía.

También me cuestiono que esa “necesidad” de enamorarme significa la “necesidad” de compartir cosas/ momentos/ lugares con “alguien” y no por las redes sociales -algo muy común- quien al menos te abrace cuando se sienta feliz. Otra opción es que esa incertidumbre del “como sería si…”  hace que necesite saber y comprobar que enamorarse es una mierda o … todo lo contrario.

Pero bueno, entre el quilombo que tengo con mi laburo y la mala suerte que tengo con los pibes últimamente…. creo que … em… prefiero dormir un año seguido (que seguro me despierto y todo sigue igual).

Por que el pibe que te da bola no te gusta y el que te histeriquea te vuelve loca.

Por que mientras te enamoras del chico que estás conociendo, éste no puede olvidar a la ex.

¿Saben que a la mayoría de chicos que les “guste” o yo pensé que les gustaba se pusieron de novios? Exacto.  ¿Vieron qué suerte?  Igual me gusta reirme mucho de mí misma, no lo tomo como algo triste o que mi vida va a terminar a los 22. jajajaja Para nada.

Es lo que hay.Uno se conforma aveces con lo que hay. No digo que esté bien, pero ¿qué hacer?

Por eso retomé el blog, necesitaba descargar todo aquello que me tiene la mente alborotada. Si, pienso renunciar a mi trabajo en la farmacia por que no me deja crecer. ¿Alguna vez un jefe les prohibió o “aconsejó” que no realices tal o cual actividad por que simplemente a él no le gustaba ?

Sin palabras.

 

 

 

 

 

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Cor.azo.na.das.

 

Las hojas de los árboles se movían lentamente por el viento, el susurro fantasmal de sus ramas impedían que me hunda en el silencio de la noche. Apenas podía mover los pies, los arrastraba lentamente mientras llegaba al borde de la vereda y levantaba uno a la vez. El movimiento automático de mi cuerpo se volvía, de pronto, en cámara lenta.

Logré llegar hasta un banco de cemento y me senté con mucha dificultad. Miré mis pies y entre la agitación de mi pecho, intenté sacudirme una mancha, que al prestar más atención me di cuenta que era solo una rotura de mis medias a la altura de la rodilla. Recordé vagamente que me había caído, mientras intentaba escapar. ¿De qué?

Mi mano dejo mi pierna en paz y siguió su recorrido hacia arriba, intentando comprobar que no faltaba ninguna parte de mi cuerpo y que la sensación de vacío se encontraba solo en mi cabeza. Reí sola nerviosamente ante la primer idea que cruzó mi mente.

¡Claro, estoy loca!

Mis pensamientos se agolpaban uno arriba del otro en mi cabeza, era casi imposible sacar una conclusión de todo lo que me rodeaba.

Tenía la ropa sucia de barro. El short y la camisa que me había puesto por la mañana lluviosa de viernes ya perdieron el brillo.  ¿Qué día era?

Por fin, y tras el chequeo, mi mano llegó a la cabeza. Entre la maraña de pelo rubio y los rulos, pude sentir un calor intenso e inmediatamente me miré mis dedos. Cuatro de ellos estaban manchados de sangre y un dolor punzante sentía arriba de mi oreja derecha.

La pérdida era poca, pero no por ello  me preocupaba menos. La laguna que tenía de las últimas horas pasadas era irrecordable.

 

Corrí, gritando. Lo más rápido que pude las escaleras, tropezando con todo a mi paso. Fuera de casa, los refucilos cada vez eran más fuertes. Llovía.

Agarré y salí corriendo de mi cuarto. Lo había visto en el reflejo de la ventana, estaba allí, no  existía otra escapatoria. Llegué a las escaleras y bajé a una velocidad casi anormal. Tropecé en el último tramo y terminé con la cara en el piso. Mis ojos se cerraron por unos segundos. Inconsciente sabía que él estaba ganando tiempo en esos momentos, abriendo la ventana de mi cuarto. Intenté despertarme pero no pude, estaba indefensa en mi subconsciente. Los pasos se escuchaban cada vez más cerca. Abrí por fin un ojo y miré hacia arriba. La luz de un rayo iluminó su rostro, mirándome atentamente desde el barandal del tercer piso. Me paré torpemente, limpie mis rodillas y arrastrándome seguí avanzando.

-No quiero que vuelvas, andate -grité desgarradoramente.

No había respuesta alguna. Era tarde.

 

Nada. Eso es lo que hace un adolescente durante las vacaciones de verano en la secundaria. A excepción de nosotros, un grupo de cinco compañeros, dos chicas y tres chicos. Que intentaron ir de campamento una noche de verano. Claro, la vida de nosotros no es tan interesante como en las películas, despertar a Jason, matar a alguien, ser perseguido por un fantasma diabólico.

Nada, absolutamente mentira.

 

Nos hemos equivocado. Mucho, a Marie y a mi, nos quedarán como mucho, unos días de vida. El miedo es lo único que nos mantiene despiertas. Miedo.
Sentí como me golpeó la cabeza. Y todo fue oscuridad. Recordé por qué él estaba ahí, en el comedor de mi casa intentando acabar con mi vida. Intenté recordar también la causa de todo esto. Mi primer error.

Carta abierta a mi papá:

Hola papito, ¿como andas? Espero que bien, allá debe ser aburrido ¿No? bah si es que existe un allá. Pero bueno si es así, mandale saludos a mis abuelos y a mi hermana. ¿Estarán bien?

Yo acá ando, un poco feliz y un poco Extrañándote. Como todos los días, a veces menos, otras más. Depende el día.Empecé a trabajar en tu farmacia, pero seguro eso ya lo sabías. Ahh papá, que laburito eh.

Por un lado no quería porque me iba a acordar de vos en todo momento y más con la gente que va a comprar, “la hija de” y las condolencias no son lo mío, ni se que decir. A veces me hacen reír contándome anécdotas tuyas, eras todo un personaje y te extrañan un montón.

Pero bueno, necesitaba el trabajo y ser grande implica tener un montón de responsabilidades.

Acá estoy estudiando periodismo ¿quién lo diría? Te fuiste con la idea de que iba a ser maestra y llegue a este lugar, de golpe y sin pensarlo. Igual algo de lo que vos me decías tenías razón: amo leer  y escribir, algo que no voy a dejarse hacer nunca. ¿Sabes que conocí mucha gente copada? Periodistas, algunos de los que soy fan y me sirvió un montón, ojalá sea en un futuro la mitad de lo que son ellos ahora.

¡Y mis compañeros de curso! Los mejores que me dio la vida. Algunos parecidos a mi otros no, pero siempre con  ese lado nerd que me encanta.

Estoy en segundo año, todo un logro y se que estas orgulloso de mi. ¿viste todo lo que escribí? Wooow a veces ni yo me lo creo.

Bueno, me faltan millones de cosas por contarte pero el tren está llegando a Retiro y tengo que guardar  el celular. (Argentina es la misma de siempre)

Te quiero hasta el infinito y más allá.

Tu hija.

El Lado Oscuro de la humanidad

“La muerte de un hombre es una tragedia.

La muerte de millones es una estadística”

Iósif Stalin

Es muy poco el tiempo en el que los hombres habitan este planeta pero está marcado por grandes momentos que amenazaron con extinguirlos. Desde la Primera y la Segunda Guerra Mundial, la muerte de personas pasó a ser una estadística para los países que participaron en ella.

¿Cuál fue el peor lado de la humanidad? Ante esta pregunta, la respuesta más común es Hitler y sus campos de concentración. Pero él no fue el único, compartía algo en común con su vecino Stalin en Rusia. Ambos gobiernos -antes de que terminara la Segunda Guerra- se encontraban en su “apogeo”, eran más que dictaduras, eran gobiernos Totalitaristas . ¿En qué se diferencian estos dos términos? En que el Totalitarismo es un puño asfixiante que se cierra continuamente sobre los ciudadanos de un mismo partido, una única forma de gobierno que no puede coexistir con enemigos internos.Nace del antisemitismo, el odio religioso especialmente a los judíos que dio origen en el siglo XIX también al sionismo y al nazismo, junto con el Imperialismo, el fin de las colonias y el sentimiento de persecución por el poder absoluto. Durante el gobierno de Stalin, se persiguió a Judíos y se controlaba y castigaba a cualquier “enemigo del socialismo”. ¿De qué manera? A través de los 476 Gulags -tanto se habló de los campo de concentración alemanes que estos sitios ubicados en Siberia no tienen dedicadas muchas películas Hollywoodenses- que funcionaron de 1929 a 1953, y que involucraron a 18 millones de personas . Estos campos de trabajo forzado, no eran de exterminio, si no que los prisioneros morían de hambre, abandono o cansancio por las excesivas tareas que tenían que realizar. El martirio no solo se encontraba en Alemania, sino que Rusia mataba a su propia gente por tildarla de “enemigo del pueblo”.

La hoz y el martillo, bajo la inestable personalidad de Stalin eran una amenaza constante en Rusia. A pesar de ser un líder para el Partido Comunista. ¿Qué grado de mentalidad oscura y desconfiada cree que el mundo es continuamente un lugar hostil y peligroso? Stalin desconfiaba de todos, creía que continuamente los gobiernos de occidente conspiraban para arrasar con Rusia, su desconfianza hizo que acabara con la vida de personas inocentes. Solo existe un camino y es la muerte. Ninguno de estos “grandes líderes” encontró – ni quiso encontrar- otra salida. Si el mundo es un lugar cruel y oscuro, se debe en gran medida a ellos, que la sed de poder les impidió ver, realmente, a sus víctimas a los ojos.